Miguel Ángel Pallares Gómez
Grupo Dival, franquiciatario mexicano de los restaurantes Hooters y Macaroni, invertirá en 2012 cerca de 12 millones de pesos para la apertura de dos restaurantes, uno de cada marca, en el Distrito Federal; además tiene la meta de abrir una unidad Hooters cada año en los próximos cuatro años, lo cual representará una inversión entre 16 y 20 millones de pesos.
En 2011, Hooters tuvo un crecimiento en ventas de ocho por ciento y de cinco por ciento en clientes, pero este año espera un repunte mayor debido a buenas expectativas en el consumo y con sus nuevas ubicaciones.
Raúl Solís Wolfowitz, director general de la compañía, explicó que la situación económica del país se encuentra estable y consideró que los gobernantes se han preocupado más por el mercado interno.
Precisó que su inversión por cada restaurante Hooters es entre 4 y 6 millones de pesos, mientras que las de Macaroni son entre 6 y 8 millones de pesos.
Grupo Dival es uno de dos franquiciatarios en México de Hooters con 70 por ciento del total de unidades, el otro empresario se encuentra en la Península de Yucatán y fue colaborador de Dival hasta que decidió mudarse hacia esa zona.
Solís recordó que hace algunos años un tercer franquiciatario operaba en la zona norte del país, sin embargo, sus establecimientos fueron cerrados por problemas relacionados con sus operaciones.
El directivo comentó que las aperturas de establecimientos son todo un reto al requerir altos estándares de calidad y adelantó que para las aperturas de los próximos años se tienen considerados lugares como Polanco, Central de Abasto, Toluca, Puebla y Cuernavaca.
Actualmente grupo Dival tiene presencia en el Distrito Federal y el estado de México con cinco Hooters y un Macaroni.
En México, dijo, podrían abrirse otros diez Hooters en un plazo de ocho a diez años entre los dos franquiciatarios, esto “siendo muy optimistas y considerando una unidad en cada ciudad de más de un millón de habitantes como Guadalajara o Monterrey”, dijo.
Grupo Dival se fundó en 1996, con restaurantes como Chilis, Hooters y Macaroni, pero luego de seis años los propietarios, consejeros y accionistas se separaron debido al crecimiento de las operaciones de la compañía.
“Unos se quedaron con Chilis y se lo vendieron a Alsea”, comentó y relató que en ese momento su compañía se quedó con tres restaurantes Macaroni, de los cuáles dos cerraron debido a una baja en la afluencia de los comensales.
Chicas Hooters
Hasta la fecha, grupo Dival cuenta con 420 colaboradores, de los cuáles 90 son Chicas Hooters, mismas que se caracterizan por un short naranja, camiseta blanca ajustada y tenis blanco o patines. “La vestimenta era lo que usaba la secretaria de uno de los fundadores cuando hacía ejercicio”, comentó Raúl Solís.
Más allá de la belleza, estas chicas pueden desarrollarse en tres diferentes formas dentro de la empresa: al estudiar y trabajar, apoyadas con flexibilidad de horarios; al dedicarse al modelaje o si son edecanes reciben apoyo de la empresa con exposición dentro de la publicidad de la compañía y, en tercer lugar, pueden crecer dentro de la compañía.
Actualmente la gerente general de Hooters del Valle fue Chica Hooters, al igual que la jefa de reclutamiento de la compañía. “Alguna podría llegar a directora general, pero ese puesto todavía está ocupado por mi”, bromeó.
Alto consumo
El directivo comentó que las elecciones representan una época de impulso para el consumo en sus restaurantes. “En mi experiencia, la gente está contenta, se emocionan cuando ven al candidato y fluye la economía”, agregó.
El ticket promedio de Hooters ronda los 180 pesos, antes de Impuesto al Valor Agregado (IVA) y propina, con dichos agregados el ticket sube a 240 pesos. En un futuro cercano, Hooters prevé un aumento importante en clientes debido al Super Bowl.
Solís comentó que “los asientos están prevendidos y es el mejor día para nosotros”. Una de las principales características de sus restaurantes es la cercanía y promoción que se hace a deportes como Soccer, Beisbil, Ciclismo, Tenis, Luchas, entre otros.
